martes, 21 de abril de 2015

República y Juventud

Actualmente, nos encontramos ante una crisis sistémica del capitalismo a nivel internacional, que en el Estado español se traduce en una auténtica crisis orgánica del capitalismo español, que requiere para su salida de la creación de un nuevo modelo productivo y de un nuevo modelo de país porque el anterior ya es objetivamente irrecuperable.

Además, en nuestro Estado, nos encontramos ante una Crisis del Bloque Histórico dominante desde la Transición, consistente en la deslegitimación del consenso del 78 y la hegemonía que la clase dominante venía ejerciendo sobre la clase trabajadora y las capas populares, deslegitimándose todas las instituciones que sustentaban dicha dominación (entre ellas, el bipartidismo y la monarquía).

Esto supone una reagudización de la lucha de clases y de la disputa entre quienes buscan una salida capitalista a la crisis y quienes buscamos una salida de la crisis en beneficio de la clase trabajadora y las capas populares, con la forma de una III República.

Para la juventud estudiantil y trabajadora, la situación actual es de auténtica alarma en tanto que se nos niega el derecho a estudiar a través de la mercatilización y la privatización de la educación pública, así como el derecho al trabajo, en tanto, que sufrimos las tasas de desempleo más altas y cuando conseguimos trabajar las condiciones de precariedad y temporalidad son más altas que en cualquier otro tramo de edad. Ante esta situación, solo nos queda ofrecen una salida: marcharnos de nuestra tierra en busca de un proyecto vital mejor.

Con estas duras condiciones materiales, para la juventud es imprescindible la construcción de un proceso constituyente que tenga como base la III República.

La cuestión juvenil no es un problema más en este país sino una brecha insostenible para el Régimen. La juventud actual estamos excluida del Régimen y necesitamos de una salida alternativa al status quo actual para garantizar nuestro futuro, por eso en este momento histórico a la juventud nos corresponde la batalla por la recuperación de la democracia y la conquista de la República.

Además, desde un punto de vista generacional, entre la juventud son más los que rechazan la monarquía que quienes la apoyan según muestran los últimos estudios sociológicos, a lo que se suma que la juventud actual nos encontramos entre esa mayoría de la población que no ha podido decidir sobre el modelo de Estado bajo el que quiere vivir. En este sentido, exigimos nuestro derecho a decidir sobre quién nos gobierna y cómo nos gobierna. No hay democracia si hay recortes, si manda la Troika, si hay desahucios, si hay paro y tampoco si hay imposición de la monarquía.

La III República para los y las jóvenes de hoy no es un elemento de nostalgia sino un elemento necesario de justicia, democracia y garantía de futuro, en tanto que nuestras luchas sociales actuales y la construcción del poder y la unidad popular solo pueden tener un correlato estratégico si están ligadas al proyecto republicano.

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